Esta jóven estrella, que brillaba en el cielo, iluminando el obscuro espacio, había sido creada para eso: para brillar.
Al pasar de los días, pensamientos extraños cruzaban por su mente, a veces las jóvenes estrellas son así. Ella les prestaba atención… y los días pasaban.
Con el transcurso del tiempo sus compañeros del espacio, astros, galaxias, planetas y otras estrellas de su clase, comenzaron a percatarse de que algo extraño le pasaba a esta estrella, ¡claro! ellos llevaban millones de años existiendo y viendo cómo se comportaban las estrellas y muchas veces la historia se repetía. Pedían para sus adentros que esta estrella fuera la excepción.
Otra pequeña estrella, llamada Canis Majoris, realmente se preocupó por la pequeña, ya que veía sus múltiples esfuerzos por destacar, ¡se esforzaba tanto por brillar! Que ya no parecía algo natural. Tristemente entre más intentos hacía, aceleraba el proceso de comenzar a descomponerse.





No hay comentarios:
Publicar un comentario